Managua 7 de mayo. El rugido de los motores llegó al corazón de la capital el pasdo fin de semana con el espectacular show de Yamaha Extreme Madness, que dieron pilotos experimentados. El Polideportivo Alexis Argüello abrió sus puertas para las familias nicaragüenses, quienes disfrutaron de en una exhibición sin precedentes, donde la adrenalina fue la protagonista. El evento se desarrolló con la participación de pilotos experimentados y maestros de la acrobacia, quienes demostrarón por qué son la élite del motociclismo extremo.

Más que una exhibición, se trató de un despliegue de destreza y precisión diseñado para asombrar a grandes y chicos, convirtiendo el pasado fin de semana en una cita obligatoria para quienes buscaron como divertirse y vivir la emoción de Yamaha en un ambiente cargado de energía y diversión.
Con la participación de más de 17 pilotos nacionales e internacionales, el espectáculo desplegó acrobacias en disciplinas como FMX (Freestyle Motocross), stunt, BMX y cuadraciclos, ofreciendo al público un show de alto nivel con, saltos y maniobras que desafiaron los límites. Yamaha Extreme Madness fue una experiencia única para toda la familia, combinando potencia, técnica y entretenimiento en un escenario diseñado para vivir la emoción al máximo.
“En Yamaha estamos comprometidos con llevar experiencias de clase mundial al público nicaragüense, por ello organizamos el Yamaha Extreme Madness, porque creemos que las familias se merecían un espectáculos de calidad internacional. Nuestro objetivo fue mostrar un escenario donde la experiencia de nuestros pilotos y la potencia de nuestras motos se unieron para ofrecer un show seguro, emocionante y, sobre todo, inolvidable para la familia”, expresó Benjamín Umaña, Gerente de Marca de Yamaha en Nicaragua.
PILOTOS EXTREMOS
Yamaha Extreme Madness destaca no sólo por la potencia técnica, sino por la trayectoria de los hombres que dominan las máquinas. El show estará a cargo de pilotos experimentados cuyo dominio en terrenos de alta complejidad es el resultado de años de disciplina, múltiples eventos y una simbiosis total con la ingeniería de Yamaha.











