Según informe sobre las perspectivas macroeconómicas, presentado por el Banco Central del Nicaragua al cierre del 2024, para el año 2025, se proyecta un escenario macroeconómico favorable, sustentado en el comportamiento de un conjunto de variables económicas y la evolución del contexto internacional.
Así, se estima un rango de crecimiento del PIB de 3.5 – 4.5 por ciento, con una tasa de desempleo promedio de entre 3.0 – 3.5 por ciento.
En cuanto a la inflación doméstica, se espera que se ubique en un rango de proyección de 3.0 – 4.0 por ciento, como resultado de la continuidad del traspaso del descenso de la inflación internacional, la implementación de políticas fiscales de estabilidad de precios y el respaldo de la política monetaria y cambiaria.
Por el lado del sector externo, se prevé que se mantenga un superávit de cuenta corriente de la balanza de pagos, mientras que se espera que las reservas internacionales continúen fortaleciéndose.
Posibles Riesgos
Si bien las perspectivas macroeconómicas son favorables, persisten riesgos en el entorno internacional (como los asociados a los conflictos geopolíticos), así como en el ámbito doméstico (como los relacionados a los eventos climáticos).
No obstante, la economía nicaragüense se ha consolidado en una trayectoria estable de crecimiento y presenta fortalezas que se derivan de un marco de políticas macroeconómicas adecuadas, lo cual le permite estar mejor preparada para enfrentar choques adversos.










